los misterios de María y el Espíritu Santo, María y la Iglesia, y María como nuestra Madre en el orden de la gracia. (1) Lumen gentium, capítulo 8: “La Santísima Virgen María, Madre de Dios, en el misterio
en Ardèche (Francia), fundó su congregación en la época de la Revolución Francesa, cuando muchas órdenes monásticas se disolvieron y las religiosas se dispersaron. Niña muy vivaz, la futura santa fue víctima
fe y especialmente la maternidad divina y la virginidad de María, santo Domingo, el fundador de la Orden Dominica, originario de España, mientras defendía con todas sus fuerzas la santidad de estos dogmas
las horas canónicas (o pequeño oficio de la Santísima Virgen). Algunos historiadores modernos de la Orden Carmelitana han cuestionado la autenticidad de la bula sabatina. Esta cuestión histórica, en la que
padre Chaminade y quisieron arrestarlo porque no quería firmar la Constitución Civil del Clero, ordenada por el gobierno revolucionario. Él se escapa y corre frente a ellos para dejarlos atrás. Al pasar
final de la misa, unos soldados de La Guardia Roja que habían descubierto a Karl, rodean la cabaña y ordenan al sacerdote: “¡Entréguelo o disparamos!” Sin inmutarse, el pope, posando su mano sobre el hombro
poder contar el "Ave María" sin tomar mi rosario, he elegido diez títulos de Nuestra Señora, y en orden alfabético, rezo recordando en cada invocación, una intención particular: 1. Santa María, Madre de
aprobación unánime. El prodigio despierta el interés de la familia real y el emperador Leopoldo I ordena que el icono de la Virgen sea transferido a la catedral de Viena. En la capital el icono milagroso
los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes de terminar la iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos, consagró la iglesia y le dio el título de Santa María del Pilar
David ha salido una joven virgen, llevando la marca del reino y del sacerdocio de Aquél que, según el orden de Melquisedec recibió el sacerdocio de Aarón. Hoy la gracia, purificando el efod místico del divino