debemos “encontrar a María” San Luis María Grignion de Montfort 1 nos explica que hay muchas maneras de hacer fructificar en santidad la gracia que Dios nos da para cada día. Y cita los medios que son absolutamente
“lo que ha sido asumido por el Hijo de Dios es salvado”). Garante de la Encarnación, la Virgen nos hace adorar a un Dios que, en su Hijo, ha abrazado por completo nuestra condición (¡excepto el pecado!)
que la luz puede venir de cualquier parte. "En la Fraternidad Bernadette , lo único que tenemos que hacer es poner nuestra mirada sobre las personas que conocemos", continúa. Para él, esta mirada eleva y
María, mi corazón se abre más fácilmente a las inspiraciones del Corazón de Jesús y, por tanto, me hace más disponible a la voluntad de Dios. El Señor me convierte así en sus ojos, oídos, boca, manos y
promete el Reino (Mateo 18, 1-5), a quienes sienten que, a través de María, la Sabiduría divina se hace visible y donde hasta los eruditos y otros miopes que se creen águilas, pueden reconocerla sin volverse
hacia la santidad. ¡El Rosario puede ayudarnos! Lo sabemos porque la Santísima Virgen nos lo dijo hace 100 años en Fátima, Portugal, cuando se apareció seis veces a tres pastorcitos entre mayo y octubre
pobres pecadores. Para salvarlos, Dios quiere establecer la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacéis lo que os digo, muchas almas se salvarán y tendréis paz…”. Dijo también: “Al final, ¡mi Corazón
dado por Nuestra Señora: porque es signo visible de nuestra voluntad de consagrarnos a Ella y de hacer todo por Ella y para Ella. En unión de oración en el Inmaculado Corazón de María. Adaptado de: Yves
para encontrar sus oficinas, no lejos de la Plaza de San Pedro. Aprovechando la oportunidad, decide hacer un pequeño desvío a la gruta de Lourdes, la reproducción a tamaño natural en el Vaticano de la cavidad
mundo, porque ella ha introducido en este mundo al Salvador y porque, gracias a su “sí”, Dios pudo hacerse hombre en nuestro espacio y morar con nosotros». Fuente: www.mariereine.com