de de enero de 1840, la Virgen se apareció a una novicia de las Hijas de la Caridad, que estaba haciendo su primer retiro en la Casa Madre, 140, rue du Bac en París (Francia). La joven hermana, Justina
Inmaculada Concepción para evitar aglomeraciones propicias a la propagación del virus; pero, al elegir hacer la visita a temprana hora por la mañana, el obispo de Roma pudo finalmente continuar con esta hermosa
corazones de nuestros secuestradores ", dijo. Dios tiene grandes planes para este país donde el demonio hace estragos, dice, afirmando que en Nigeria como en otros países, "el diablo esclaviza a millones de
revela a los humildes» (Jc 4,6). Él se revela a la virgen santa cuyo corazón libre e inmaculado le hacía más transparente el Cielo: «Bienaventurados los puros de corazón, ellos verán a Dios» (Mt 5,8). Ella
la Tierra» (Is. 49, 3). Poco es que seas mi siervo, en orden a reedificar las tribus de Jacob y de hacer volver los preservados de Israel.» (Is. 49,6). «Las naciones caminarán hacia tu luz. Alza los ojos
mañana, después de un recorrido bastante largo, se dio cuenta que había olvidado su rosario. ¿Qué hacer? ¿Continuar el camino o devolverse a buscarlo? Tomó rápidamente su decisión. Volvió a casa corriendo
lleno de compasión por el destino de ese Ministro de Cristo, tenía prisa por gozar del privilegio de hacer algo por ese santo hombre de fe y durante la noche le rogué a todos los que creían en Jesús y que
senderos. En plena noche, acompañado de un Hermano, con la nieve que le entraba en los ojos, caminaba hacía dos horas. Los dos viajeros, que habían perdido toda noción del lugar, avanzaban a la deriva sin otro
vuela y entra en esa alma en plenitud y se le comunica tanto más abundantemente cuanto más sitio hace el alma a su Esposa. Una de las razones principales de que el Espíritu Santo no realice maravillas
julio de 1949 y ante su deterioro progresivo, había sido desahuciada por los médicos. «Nadie se puede hacer una idea a qué estado había llegado mi mujer, explica su marido quien en esa época era ateo. Para