los sacerdotes de mi diócesis para que vivan su sacerdocio con alegría, entusiasmo y disposición a hacer la voluntad de Nuestro Santo Padre, como María lo hizo en la Anunciación. Lo hago especialmente durante
desde entonces, se unieron en un solo corazón y una sola alma en Dios; recomendaron a sus hijos a hacer lo mismo entre ellos, siempre en amor y reverencia, y este gesto simple dejó sobre el océano de los
las calles de Lomé para anunciar el Evangelio y apoyar a las personas con las que nos reuníamos, haciendo un llamado a la benevolencia. En días anteriores, las marchas de protesta contra el régimen político
comunidad polaca de “Peregrinos de la Misericordia”, grupo de antiguos prisioneros, se comprometieron a hacer un peregrinaje a lo largo de la frontera polaca para participar a este “Rosario en las fronteras”
brazos, para sostener a los débiles y trabajar en la viña del Señor; nuestras mentes, para pensar y hacer proyectos a la luz del Evangelio; y sobre todo nuestro corazón, para amar y tomar decisiones según
Señora de Lourdes, en Nueva York, Queens (Estados Unidos), tiene ecos de una historia muy misteriosa: Hace dos años, un policía de Nueva York, que atravesaba dificultades personales, tomó fotografías de su
religiosa. El 28 de agosto, habitantes y sacerdotes de la parroquia fueron a buscar la estatua para hacer una procesión de penitencia deteniéndose delante de cada casa donde había un enfermo: sobre las ciento
internas. Hay que aclarar esto. Ayudado por el arcángel Miguel, encargado de la seguridad, decidió hacer una inspección importante de las murallas del Reino. A la sombra de una torre, de repente descubren
que espero? ¿Hacia qué, en este momento de mi vida, tiende mi corazón? Esta misma pregunta se puede hacer a nivel de la familia, de la comunidad, de la nación (...). En el momento que precedió al nacimiento
a unos kilómetros de Chamberí, al pie del célebre masivo de la Chartreuse. Los primeros escritos haciendo mención a Nuestra Señora de Myans remontan al Siglo XI. Pero es en siglo XIII que el santuario va