a ayuda a la hora de la muerte. Estas tres avemarías se pueden rezar varias veces al día, así lo hacen algunos, incluso cada vez que escuchan el cambio de hora; pero, según la costumbre introducida y
marzo de 1960, declara: “La devoción a la Santísima Virgen María no nos conduce a otra cosa que a hacer que nuestra fe sea más sólida, más diligente y más efectiva; nuestra caridad más ardiente y nuestro
salvará a Francia", respondió Marta Robin a su padre espiritual que se angustiaba por el futuro en 1947, hace menos de 70 años. Más que especular sobre la desaparición consumada, en curso o anunciada de la c
Desatanudos de todo corazón. Estaba desempleado desde 2018 y no sabía qué trabajo realmente quería hacer. Un día, decidí enviar mi currículo a una empresa para trabajar como ayudante a domicilio de personas
vidente de Nuestra Señora de Fátima (1917), y le preguntaron sobre la carrera que a él le gustaría hacer cuando fuera mayor: — ¿Te gustaría ser carpintero? — No, señora. — ¿Quisieras ser militar? — No, señora
reconoce las Apariciones de Zeitun en el Cairo (1968) Consuelo y confianza me fueron dadas al instante Hace algunos años, estaba a punto de someterme a una operación quirúrgica y tenía mucho miedo, por supuesto
l de Dios manifestado en Jesucristo. Como Él mismo dirá a aquellos que le preguntaron qué debían hacer para trabajar por las obras de Dios: “La obra de Dios es: creer en aquel que Él ha enviado” (Jn 6
de hecho, no sólo engendra al hijo de Dios, sino que lo acompaña en todo su camino. Y lo sigue haciendo hoy, como afirma la encíclica Redemptoris Mater de San Juan Pablo II. Por consiguiente, negar el
Lucía al Padre Fuentes, el 26 de diciembre de 1957, la vidente de Nuestra Señora de Fátima (Portugal) hace alusión al tercer secreto: “Por voluntad de la Santísima Virgen, solamente pudieran saberlo tanto
número puede llegar hasta 200 personas. “Para mí, este muro es un insulto a la paz” declaró Donatella haciendo eco al pensamiento del Patriarcado Latino. Representa también un fracaso del hombre, ya que el hombre