encarna y nace, en la bienaventurada plenitud de los tiempos; El la escoge, y le da su lugar en el orden de sus designios, El la ama por encima de todas las criaturas, con amor de predilección, y deposita
el célebre mural de Leonardo da Vinci «La última cena». En 1463 el duque de Milán Francisco Sforza ordenó la construcción de un convento dominicano y una iglesia en el lugar donde se encontraba una pequeña
para darla a conocer. Ella lo equipó con esta arma divina y le ordenó que la extendiera por todas partes. Este hombre santo formó una orden de predicadores para propagar el uso de esta arma con sus misterios
Satanás”. Recemos fielmente el santo Rosario por la restauración en la sociedad y en la Iglesia del orden justo de acuerdo con la ley divina. Imitemos a nuestros hermanos y hermanas en la fe que, en 1571
bañe con su suave luz. Padre Guillaume de Menthière, licenciado en Teología y maestro en Filosofía. Ordenado sacerdote por la diócesis de París en 1991, es profesor de Teología en la Escuela catedral de París
un religioso español de origen portugués, que se dedicó a servir a los más necesitados y fundó la Orden de los Hospitalarios. Ofrecemos aquí el relato de su muerte, según lo informado por san Alfonso María
dejaron de pelearse y de gritar, se agruparon en torno a El. Yo le pregunté: Quién es usted para ordenarme estas cosas imposibles? Justamente, porque estas cosas te parecen imposibles debes hacerlas posibles
Ezequiel Moreno, quien alentó esta devoción. De hecho, la Virgen de la Consolación era la patrona de la Orden de los Agustinos Recoletos, a la que pertenecía. Y Ella sigue siendo su fuente de esperanza y fortaleza
Virgen María se sirve del pan mojado en agua San Nicolás de Tolentino (1246-1305), un monje de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, ayunaba en todas las vísperas de las festividades de la Santísima
madre. Yo creía que podría simplemente tomar de la mano a mi hija y curarla...”. Don Bosco entonces ordena en tono severo: “¡Haga lo que le digo!”. La enfermedad sigue su curso: aumentan los esputos de sangre