sostener a los valientes soldados y fieles servidores de Jesucristo, que combatirán por los intereses del Señor; 7. por último, porque María debe ser terrible al diablo y a sus secuaces como un ejército en
intercesión, por pecadores que sean; porque, como dicen los santos, “nunca se ha oído, desde el principio del mundo, que alguno haya recurrido a la Santísima Virgen con confianza y perseverancia, y haya sido
me dijo que esa noche rezaría por mí a la Virgen María para que me protegiera. Esa noche el gurú del círculo me dijo que no podía hacer nada por mí porque una especie de religiosa vestida de blanco y