29 abril: Santa Catalina de Siena, virgen, terciaria dominica, doctora de la Iglesia, santa patrona de Europa

María no tenía otra María en quien apoyarse…

Hay momentos en la vida en los que estamos cansados, necesitamos un descanso, un refugio. En esos momentos, María, su Inmaculado Corazón, su dulce recuerdo, su recuerdo maternal, debe ser nuestro descanso, nuestro lugar de retiro. ¡Ah, ciertamente! ¡Cómo se ha abierto camino en medio de la fatiga y las dificultades! ¡Cómo subió con su Hijo, el camino que lleva al Calvario, sin fatigarse ni descansar! Y lo que nuestro Señor no concedió a su Madre, nos lo concedió a nosotros. María no tenía otra María en quien apoyarse...

¡Ah! ¡Alma feliz que supo encontrar este abrigo, este refugio! No hay molestia, ni repugnancia, ni miedos cuando uno descansa, cuando uno se recoge en este corazón materno y le dice: "Bueno, estoy cansado, ya no sé cómo avanzar, cómo seguir el camino. Oh, Madre mía, en ti descanso. Alcánzame la paz durante la tormenta. Cúbreme, sostenme".

Ella nos protege, nos cobija, incluso nos hace dormir como una buena madre duerme y arrulla a su hijo. Y si necesitamos fuerza, ¡nos enseña a fortalecer nuestra debilidad, llevándonos al corazón de Jesús crucificado!

Santa Bernadita citada por Xavier de Ravignan, Magnificat, 18 de febrero de 2021.

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